Una llave abierta de recursos entrando a minería e hidrocarburos generaría una fuerte revaluación que terminaría afectando a los demás sectores de la economía del país.
Las buenas expectativas en materia petrolera, que conjugan un incremento en las exportaciones así como un aumento en la llegada de recursos del exterior para invertir en este tipo de actividades son, sin lugar a dudas, una buena noticia. Pero el problema está en el impacto que esto pueda tener en la tasa de cambio, pues la revaluación afecta a otros sectores.Por esta razón, Interbolsa considera que Colombia está en alto riesgo de contraer la llamada 'enfermedad holandesa', que en otras palabras es padecer las consecuencias negativas de un aumento en los ingresos del país. Como se recuerda, hace 40 años en Holanda se hicieron descubrimientos de gas que generaron un fuerte incremento en el ingreso de divisas al país, lo cual afectó la competitividad de las exportaciones de otros bienes.
Andrés Jiménez, director de Negocios Internacionales de la firma, señala que una opción para contrarrestarla es la creación de una regla fiscal, en la cual el Gobierno defina con claridad cuál va a ser el destino de ese exceso de recursos, y aquí una de las alternativas es la creación urgente de un fondo de estabilización de los ingresos mineros y petroleros.
Justamente, dependiendo de la respuesta que dé el Gobierno ante la situación, se han planteado tres posibles escenarios. El más probable (con un 60 por ciento) se produce en caso de que no se tome ninguna medida para contrarrestar el desequilibrio cambiario.
En este contexto, se esperaría que la revaluación para este año sea de 18,5 por ciento, con lo cual la tasa de cambio estaría muy cerca de los 1.700 pesos.
Ojo con la industria
Con este panorama, mientras habría dinamismo en minería, construcción y en menor medida en otros sectores, en la industria se esperaría una nueva contracción de 7,5 por ciento, según cálculos de Interbolsa y el empleo mostraría un deterioro de forma tal que la tasa de desempleo podría llegar al 14 por ciento.
En total, el crecimiento de la economía sería de 2,63 por ciento. Con una probabilidad de 35 por ciento, está el escenario en que se adopten controles cambiarios con efecto limitado, de tal forma que la revaluación sería mucho menor: 10 por ciento.
En estas circunstancias, el deterioro de la industria no sería tan pronunciado, pues su contracción sería de 1,3 por ciento y el aumento del PIB total estaría rondando el 3 por ciento. Y el escenario menos probable se produce si se adoptan medidas ciento por ciento efectivas para contener la revaluación, con lo cual la recuperación de la economía nacional será rápida, todos los sectores crecerán y el PIB aumentará 4,4 por ciento.
Inflación: se cumplirá la meta
Según Interbolsa, este año se cumplirá la meta de inflación, pues a pesar del fenómeno de El Niño, con su efecto en los precios de la energía y de los alimentos, sumado al aumento en los impuestos de cerveza, licores y cigarrillos, habrá elementos que frenarán los presiones al alza como los excesos de capacidad productiva y la sobreoferta por reducción en las ventas a Venezuela. La entidad estima un IPC de 3,91 por ciento.
Por otra parte, Interbolsa espera que hacia el segundo semestre del año comience un incremento en las tasas de interés, de tal forma que el tipo de intervención termine el 2010 en 5 por ciento. Actualmente está en 3,5 por ciento.
Tomado de Portafolio.com
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